Analistas 17/02/2025

Diplomacia de la educación y de la innovación

Núria Vilanova
Presidente de ATREVIA

Hoy, el futuro de cualquier país pasa por estar en el mapa de la educación y de la innovación. Factores que atraen talento e inversión y en los que frecuentemente las estrategias de los Gobiernos no son suficientes, siendo la iniciativa privada la promotora de iniciativas que acaban beneficiando a toda una nación.

El país y la institución donde se cursa grado o maestría dejan una huella de por vida. Hoy, España, gracias a instituciones como el IE, sustituye a EE.UU. como destino donde los grandes empresarios latinoamericanos educan a sus hijos. Primero llega el estudiante, luego su familia; descubrirán que España es un buen lugar para vivir (puede que compren piso) e incluso para invertir. No es una hipótesis: la inversión directa en España procedente de Latam se halla en máximos históricos. Además, esos alumnos luego serán líderes, empresarios o políticos en sus países de origen, facilitando que Iberoamérica avance en la misma dirección. Eso es la diplomacia de la educación.

Si hablamos de innovación, el éxito radica en ser capaz de conectar corporaciones, startups, talento, emprendedores, inversores e instituciones de todo el mundo. De esta forma, se crea un ecosistema en el que la innovación encuentra todos los recursos para transformase en crecimiento económico y creación de empleo. Hacer posible que esto ocurra es la diplomacia de la innovación.

En España tenemos dos iniciativas privadas que son referencia en diplomacia de la educación y en la innovación. Una es la IE University, fundada por Diego del Alcázar hace 50 años y que cuenta con 10.000 estudiantes, de los cuales cerca de 2.000 son de países latinoamericanos y, en concreto, 385 colombianos.

La otra es South Summit, una red de conexión entre corporaciones, startups, emprendedores e inversores de todo el mundo, creada por María Benjumea. Su última edición reunió en Madrid a 6.500 emprendedores, 6.000 ejecutivos y 2.000 inversores, con una cartera de inversión superior a los 500.000 millones de dólares. Hoy, con sedes en España, Corea y Brasil, está presente en tres continentes. Bogotá acogió dos encuentros en 2017 y 2019 y en 2024 Cali fue sede de un acto vinculado a la edición brasileña.

Del Alcázar y Benjumea son una pareja que comparten familia y pasión por el emprendimiento. Dos referencias en la diplomacia de la educación y la innovación a los que en Ceapi hemos entregado medallas de honor, que ellos agradecieron reconociendo que “cuando viajamos por esa gran región, solo hallamos talento, innovación y personas que trabajan de la mano para crear, construir y hacer empresas. Seguiremos trabajando para posicionar cada vez más a Iberoamérica en el mundo”.

Y, junto a ellos, existen importantes universidades y proyectos de apoyo a los emprendedores en la región. En Colombia, tenemos centros como el Colegio de Estudios Superiores de Administración, Cesa, o el Instituto de Alta Dirección Empresarial, Inalde, enfocados en esa nueva forma de hacer negocios y dirigir empresas. O la Ruta N, liderada por la Alcaldía de Medellín que aglutina a los actores públicos y privados relacionados con la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento, y que ha hecho de esta ciudad un polo de atracción de talento e inversión.

Vemos que en la sociedad del aprendizaje, donde los cambios tecnológicos y en la forma de hacer negocios se aceleran, la diplomacia de la educación y la innovación son imprescindibles para ser competitivos. Una oportunidad que todos debemos apoyar y tiene en Iberoamérica su espacio natural de crecimiento.