ANALISTAS 14/02/2025

Debacle anunciada

Sergio Mutis Caballero
Presidente Grupo Valor
La República Más

La incertidumbre se ha instalado en el corazón de la política y la economía de Colombia, y Ecopetrol, la principal empresa estatal, no escapa a esta crisis. Además, la transición energética, se ha quedado en anuncios.

El valor de las acciones de Ecopetrol ha caído de manera constante en manos del actual gobierno. En el último año, su valor se desplomó más de 30% en la Bolsa de Valores de Colombia y casi un 40% en Wall Street. No se trata de una corrección de mercado. Es el resultado de una política errática que ha debilitado a la empresa más importante del país.

Ecopetrol, que hasta hace poco consolidaba su visión a largo plazo con metas ambiciosas hacia 2050, hoy se encuentra en el ojo del huracán. Apostaba por un equilibrio entre rentabilidad, sostenibilidad y transición energética. Tres ejes estratégicos así definidos. El problema no radica en el modelo, sino en la pérdida de su gobierno corporativo y la creciente incertidumbre que ha afectado su ejecución.

La caída no es solo un tema bursátil. Tiene repercusiones en las finanzas del Estado. En 2023, los aportes de Ecopetrol sumaron $58 billones, entre dividendos, impuestos y regalías, recursos vitales para la Nación y las regiones ¿Puede Colombia permitirse comprometer este flujo de recursos, crucial para su estabilidad fiscal?

Ecopetrol no es solo una empresa; es un pilar de la economía nacional. Su estabilidad debería ser una prioridad de Estado, no un campo para experimentos ideológicos. El país necesita claridad y responsabilidad en la conducción de sus activos estratégicos. De lo contrario, esta debacle anunciada se convertirá en una crisis con efectos irreversibles.

La incertidumbre, ahuyenta inversionistas. El suministro de energía está en riesgo. La empresa Air-e, que suministra energía en Atlántico, Magdalena y La Guajira, enfrenta insolvencia tras ser ahogada financieramente por el Gobierno, que ahora la controla. Incumple pagos a generadoras, sino se actúa, se vislumbra un posible apagón. Símil de otros sectores como la crisis de la salud.

La transición energética ha sido un desastre. Los complejos eólicos como los de La Guajira, con significativa inversión extranjera, se han detenido por problemas con las licencias ambientales, permisividad a las comunidades y la falta de garantías para su construcción. Mal nacional en materia de infraestructura. Mientras tanto, nos acercamos a racionamientos de gas y energía eléctrica. La autosuficiencia de gas natural llega a su fin. Toca explorar e importar gas natural licuado. Preparémonos para las alzas.

Para terminar, la mejor manera de aumentar recaudo fiscal no es a través de reformas tributarias inoportunas, sino creando un entorno estable que permita a las empresas crecer y generar empleos formales. Esto incluye a Grupo Ecopetrol y en general al sector minero energético, que son fundamentales para las exportaciones colombianas y para el bienestar económico y social del país.